Hay humanos guapos y humanos guapísimos. También hay humanos feos y humanos feísimos. Oigo decir que los humanos guapos y los guapísimos son los que triunfan en la vida. Para empezar y suponiendo que todos estemos de acuerdo en lo que es ser guapo o guapísimo, yo creo que eso no es verdad. Los humanos que triunfan son los que pueden ser invisibles. Mi humana me lo contó una vez (sí, habla conmigo, qué pasa!?). Toda la vida deseando ser guapa guapísima para con casi cuarenta años darse cuenta de las ventajas de poderse hacer invisible. Como el protagonista de la comedia Enredo de los años 80. Como Sue de los 4 fantásticos. Los invisibles aparecen cuando les place. Y mutan. Pueden ir a una fiesta y que nadie repare en su presencia mientras se lo pasan de muerte. Pueden trabajar en una prisión sin que nadie les mire las tetas ni les escriba cartas de amor. Los invisibles se le aparecen de pronto a uno y le dejan con la boca abierta (ostras, no sabía que tenías los ojos azules!). Los invisibles son una sorpresa de la que nadie espera nada. Y pueden ver todo lo que pasa. Y escuchar. Y esconderse. Y brillar cuando ellos quieren, no cuando quieren los demás. Yo no puedo ser invisible, porque soy divina de nacimiento y todos me miran y me dicen cosas. Pero me gusta que mi humana favorita pasee orgullosa su invisibilidad con una sonrisa de medio lao.
1 comentario:
Jajajajajjaa.... Me encanta lo de "yo no puedo ser invisible porque soy divina de nacimiento"!!!
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