Yo soy perfecta. No tengo ninguna duda. Lo que hago es lo que he de hacer y no otra cosa. Tengo el pelo que tengo que tener y el carácter que debo tener. Y no otro. Soy toda sumisión y dulzura cuando toca y tengo una mala leche que espanta también cuando toca.
Los humanos quieren ser perfectos y no lo son. ¿Por qué? Porque se torturan pensando en lo que son y en lo deberían ser. En lo que hacen y en lo que deberían hacer. El lo que sueñan y en lo que deberían soñar. En lo que odian y en lo que deberían odiar ¿Está mal enseñar los dientes cuando alguien no me gusta? Depende. ¿Está mal ladrar a altas horas de la madrugada si oigo ruidos sospechosos? Depende. Ya lo digo yo.
Y para muestra, mi humana favorita. Ella es perfecta, pero no lo sabe. Ella es perfecta porque es imperfecta. Pero no lo sabe. Ella es perfecta cuando tiene miedo por las noches y cuando intermedia en una pelea carcelaria. Cuando pegaría una patada en el cielo de la boca a algunas personas y cuando regala su tiempo pintando. Cuando escucha y cuando interrumpe. Cuando deja espacio y cuando se entromete. Cuando tiene la palabra justa y cuando la caga. Cuando dice te quiero y cuando dice ya no te quiero. Cuando es buena y cuando es una capulla. Cuando se ríe y cuando llora. Cuando se entristece y cuando se crece. Cuando es vanidosa y cuando piensa que no vale una mierda. Cuando reniega y cuando acepta. Incluso cuando amputa todas esas cosas que no quiere ver que también es. Y por eso estoy yo aquí. Para que algún día, se de cuenta que el equilibrio se consigue con los contrarios. Y que esos contrarios suman y son los que hacen que ese punto intermedio, que nos hace a todos perfectos, exista.
Making of... Unicornios!
Hace 8 años