1. Los perros no deben ir a pasear por la playa porque tiran colillas, latas de refrescos y desperdicios en general a la arena. Y se hacen sus necesidades en el agua. Y no usan bronceador.
2. Los perros no deben ir a los restaurantes porque molestan con sus gritos y correrías a las mesas colindantes, chillan cuando hablan y sorben la sopa.
3. Los perros no deben ir a los hoteles porque roban los detallitos que te dejan en los baños, hablan a voz en grito sin importarles quién puede estar descansando en la habitación de al lado y se ponen toda la comida del buffet aunque no se la vayan a terminar.
4. Los perros no deben ir en los transportes públicos porque no usan desodorante, no dejan sentarse a las personas que lo necesitan y se ponen en el lado izquierdo de las escaleras mecánicas.
5. Los perros no deben ir por la calle porque no recogen sus excrementos, cuando andan ocupan toda la acera sin importarles el resto de transeuntes, aparcan en pasos de peatones -especialmente si tiene que pasar una silla de ruedas o un cochecito- y tiran al suelo las colillas, latas de refrescos y desperdicios que se les ha olvidado tirar en la playa.
Los otros perros como yo (los cannis lupus) casi nos alegramos de que tampoco nos dejen entrar en esos sitios... Casi que prefiero no tener que codearme con esa chusma!