jueves, 29 de abril de 2010

Regalos

El 7 de mayo es mi cumpleaños. Y acepto regalos. Al revés que algunos humanos que tienen problemas para recibirlos yo los quiero y los agradezco. Porque, qué coño, me los merezco.

miércoles, 28 de abril de 2010

Muñecas

Observo con frecuencia a mis humanos favoritos. Bueno, con frecuencia... no. Cuando no estoy comiendo, durmiendo o intentando cazar moscas. Digamos, entonces, que los observo de vez en cuando. Bien, a lo que íbamos. Reflexionaba hace unos días sobre una humana de mi manada, despedazada por otras humanas de la peor manera: entre risas y... varios es broma, ¡¿eh?! Las humanas atacantes se mofaban de los intereses de la víctima -enternecedores y lícitos- mientras ésta empequeñecía hasta el tamaño de sus adoradas muñecas. Por eso yo, aquí y ahora, quiero que sepa que aunque ella se viera diminuta por los ecos de unas risas crueles, está a años luz de las personas que joden-por diversión o por mala leche- la vida al prójimo.

martes, 20 de abril de 2010

¿Hijos de perra?

Tiene gracia la expresión. Hace unos días, uno de mis humanos favoritos pegó un frenazo en plena autovía, hasta quedarse totalmente parado, para no atropellar a un perro que, totalmente desorientado, la cruzaba como buenamente le permitía su pánico. El resto de humanos conductores que circulaban por ahí en ese momento tuvieron los mismos buenos reflejos y el pobre perro y mi familia resultaron, milagrosamente, ilesos. Permitidme que, pasado el susto, me ponga grosera y pida por favor que a las personas que abandonan animales -en la carretera, en un contenedor o en una caja en medio de la calle- se les llame por su nombre: hijos de puta.

jueves, 15 de abril de 2010

Horizonte

Me levanto, estilosa, con movimientos perfectos y felinos, a pesar de proceder de la especie de los canis lupus. Me siento, altiva, en un gesto que hace recordar a las esculturas egipcias que protegían la entrada a las pirámides. Miro al horizonte mientras mi humana escudriña mi mente, imaginándome sumergida en los más elevados pensamientos. Y yo, pobre de mí, sólo estoy concentrada en una única cosa: la mosca que acaba de entrar por la ventana.

jueves, 1 de abril de 2010

He vuelto

Después de un año sabático cuidando de mi langosta de peluche he decidido hacer un poco de ejercicio. Tecleo en el portátil para reforzar los músculos de mis patas delanteras. Chupar la pantalla es accesorio pero divertido. Soy Lulu. Y como dice mi amigo Enrique, he venido a destruir el mundo de los humanos con la patita del gas.